La tercera familia de la casa no fue noble, sino burguesa. Llegó por una compra en subasta, levantó sus viviendas en los antiguos jardines del palacio y en 1912 encargó la reforma que dio a la fachada el aspecto que hoy tiene.
Félix Luis Prieto Chamorro, comprador
Natural de Cantalapiedra y contador de número, casó en Plasencia en 1795 con María Ignacia Pulido y Carvajal. Fue diputado del común, miembro de la Junta de Gobierno durante la guerra de la Independencia y regidor perpetuo de la ciudad entre 1815 y 1835. El 22 de septiembre de 1817 pujó por la casa, «reducida casi a solar», y se la quedó por 23.333 reales. La revendió al año siguiente con diez mil de ganancia, el comprador no pudo pagar, y en 1837 la recuperó ejerciendo su derecho de tanteo.
De los Prieto a los Sánchez-Ocaña
Murió en 1848. Su hija Isabel había casado con Pedro Sánchez-Ocaña y López de Hontiveros, y fue el hijo de ambos, Juan, el primero del apellido compuesto en ser dueño de la casa. En 1859 firma como tal la escritura que reparte entre cinco vecinos el agua sobrante del caño de San Nicolás: a la Casa de las Dos Torres le tocaba regar su jardín desde las seis de la mañana del sábado hasta las diez de la noche del domingo.
Ni Juan ni sus herederos inmediatos vivieron en el palacio. Lo hicieron a la vuelta, en las casas de la calle Blanca que Pedro Sánchez-Ocaña había mandado construir sobre parte de los jardines, pensando en alquilarlas a los canónigos de la catedral.
Juan Sánchez-Ocaña y Clavijo y la reforma
«Hombre muy campechano y muy placentino al mismo tiempo que muy popular y gran señor», lo recordaba el maestro de obras Francisco Mirón, a quien encargó en 1912 la reconstrucción. De esa obra salieron la fachada neogótica y el derribo de la segunda torre. Fue él quien impuso que se respetaran los leones de la portada. En abril de 1919, con la obra recién terminada, se celebró en la casa la boda de su hijo Andrés, y varios nietos nacieron en ella en los años veinte y treinta.
El siglo XX
Repartida entre herederos, la casa alojó viviendas de la familia, y una rama residió en la planta alta hasta 1998, junto con la sede de Tabacalera, la Oficina de Extensión Agraria, la academia Luis Vives y un estudio de arquitectura. Las ventas y divisiones de los años ochenta abrieron la etapa de abandono de la que el edificio ha salido con la rehabilitación actual, promovida por un descendiente de la familia que ha reunificado la propiedad.
Leer la reforma y la reconstrucción
Otros personajes de la casa
- Nuño Pérez de Monroy
- María la Brava
- Francisco de Carvajal, «el de la Reducción»
- Bernardino López de Carvajal y Sande
- Fernando el Católico
- San Pedro de Alcántara
- Los señores y condes de Torrejón
Texto elaborado a partir de J. Rebollo Bote, La Casa de las Dos Torres (2024). Ver fuentes.