Dos torres y un cuerpo que las une
El edificio fue, en origen, dos casas torreadas unidas por un cuerpo horizontal de tres alturas, con las torres de planta rectangular en los extremos. La fachada es de sillería de granito, de sillares pequeños e hiladas desiguales, y se abre a la plaza de San Nicolás. Por detrás tuvo jardín principal, un portal «que forma bóveda y arcos», huerta, cenador y un corral llamado «de la noria», regados con el agua sobrante del caño de San Nicolás. Sobre parte de esos jardines se levantaron en el siglo XIX las casas de la calle Blanca.

Lo que queda de la casa medieval
La portada y los leones
Es la pieza más antigua a la vista. Arco apuntado con arquivoltas sobre columnillas, de tradición todavía románica, que Rebollo Bote lleva al siglo XIV y las guías municipales al XIII. La flanquean dos leones en medio relieve, con las melenas estilizadas, que quizá sean de la misma época. Según Díaz Coronado, fue el dueño, «caballero chapado a la antigua», quien impuso en 1912 que se respetaran. La portada no está en su sitio original: Mirón la desplazó algo hacia la izquierda. Estuvo más cerca de la torre derribada.

La torre norte
La que sigue en pie hace esquina con la calle Blanca. En la cara sur, una hilera de sillares esquinados delata que la torre primitiva era más pequeña que la base actual y que fue ampliada, seguramente ya por los Carvajal. En sus ángulos lleva los escudos de Francisco de Carvajal y Manrique, VI señor y I conde de Torrejón, del último cuarto del siglo XVI. En el grabado de 1573 las dos torres aparecen rematadas con cúpulas y veletas en forma de cruz.


La torre que falta
La torre suroeste era la de los Monroy. En su planta baja estaba la sala más señalada de la casa, de 6,30 por 6 metros y 4,25 de altura, donde durmieron el rey y el santo. De ella quedan el arranque del muro, visible desde el callejón de Podadores, y un tiro de chimenea en la última planta.

Heráldica
Los escudos son el mejor calendario de la fachada. Sobre la puerta de los Monroy estuvo su blasón, sustituido por el de los Carvajal en la segunda mitad del siglo XV.
Monroy
Cuartelado: castillo de oro en campo de gules, y veros de plata y azur. Ya no está en la fachada.
Carvajal primitivo
De oro, banda de sable. Tres pequeños escudos sin bordura, los más antiguos, de tiempos del II señor.
Carvajal con bordura
Desde el siglo XVI los placentinos añaden bordura de plata con hojas de encina, quizá a raíz de las aspiraciones papales del cardenal.
Hay además un escudo Carvajal-Salazar, del IV o V señor, y otro Carvajal-Manrique de Lara, del I conde. Las fotografías anteriores a 1912 muestran tres blasones, uno sobre la puerta y dos sobre ventanas del primer piso, que Mirón recolocó: uno quedó sobre la ventana bífora del balcón y otro en la planta baja, abrazado por un arco neogótico.


La fachada de 1912
Las casas-fuerte de la nobleza extremeña bajomedieval eran austeras: un escudo, alguna ventana pequeña, una torre. Así era esta hasta que Francisco Mirón «abrió ventanas y balcones donde convino». En un alarde de simetría repartió más de veinte vanos neogóticos, simples, dobles y triples, colocó una balconada sobre la portada y una ventana trífora coronada por un escudo de su invención. La historiadora Montaña Domínguez lo describe como «un idílico palacio medieval, con ventanas ojivales y emblemas heráldicos imaginados, propio de ambientes cinematográficos».
Es un falso histórico, pero honesto en sus materiales. Molduras, escudos y relieves nuevos son de hormigón, y los vuelos llevan vigas de hierro, lo que permite distinguirlos de la piedra antigua. Mirón se tenía por «el primer constructor de obras de hormigón armado» de Extremadura. La historia completa de la reforma.


El interior
La ocupación francesa de 1809 se llevó casi toda la estructura interior. Sobreviven el zaguán y la escalera, con una balaustrada de piedra del siglo XVI a la que ha habido que reponer tres o cuatro balaustres; muros de sillería con antiguos pasos cegados entre estancias, algunos a media altura, que hacen pensar en una bodega o caballeriza semisubterránea; una marca de cantero en forma de Y invertida; y, en la planta alta, cerchas de madera de castaño. La rehabilitación deja a la vista parte de esos muros como testimonio.
La placa turística de la plaza menciona también una solana renacentista en el lado meridional, con capiteles historiados, obra de los Carvajal.
Cómo fue: una hipótesis
Rebollo Bote propone esta secuencia. La casa de los Monroy ocuparía desde la torre desaparecida hasta, más o menos, el saliente donde hoy está la ventana trífora, con la puerta más a la derecha que ahora y un zaguán del que arrancaba, a la izquierda, la escalera. Los Carvajal respetarían esa estructura y actuarían sobre todo en el tramo que la unía con la nueva torre, la que queda; de ahí la diferencia de altura en el coronamiento que se aprecia en las fotografías del siglo XIX. Arriba estarían las alcobas, comunicadas entre sí, y el último piso recibía luz por los pequeños óculos que Mirón reubicó. Ni en el XVII ni en el XVIII hubo obras de calado.


Piezas perdidas
Una gran chimenea del salón principal salió en carretas de bueyes hacia una casa de la familia en Fresnedoso. En 1995 se comunicó a Pedro Cordero que varios escudos y un barandal gótico de granito habían sido trasladados fuera de Extremadura. Entre ellos, uno con un unicornio amamantando a su cría, que Marceliano Sayans fotografió en 1961 en un jardín de la calle Blanca. Si sabes algo de estas piezas, escríbenos.
Glosario
- Arquivolta
- Cada una de las molduras concéntricas que decoran un arco abocinado.
- Bífora, trífora
- Ventana dividida en dos o en tres vanos por columnillas.
- Bordura
- Pieza heráldica que rodea el campo del escudo por el interior.
- Casa-fuerte
- Residencia nobiliaria urbana con elementos defensivos, propia de las luchas de bandos de los siglos XIV y XV.
- Falso histórico
- Reconstrucción que imita un estilo antiguo sin base documental.
- Mayorazgo
- Conjunto de bienes vinculados que se heredan íntegros, por lo común por el hijo mayor.
- Veros
- Esmalte heráldico formado por campanitas alternas de plata y azur.
- Zaguán
- Espacio cubierto de entrada, inmediato a la puerta de la calle.