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Casa de las Dos Torres · Plasencia

Arquitectura y detalles constructivos

Una casa-fuerte del siglo XIV, un palacio del XVI y una fachada neogótica del XX conviven en el mismo edificio. Leerlo exige separar lo que es antiguo de lo que solo lo parece.

Alzado esquemático de la Casa de las Dos TorresFachada a la plaza de San Nicolás: a la izquierda la torre norte, que sigue en pie; en el centro el cuerpo del palacio con la portada gótica y las ventanas neogóticas de 1912; a la derecha, en línea discontinua, la torre suroeste derribada entre 1912 y 1920.1234567
  1. Torre norte, la que sigue en pie. Sus escudos de esquina son de tiempos de Francisco de Carvajal y Manrique, I conde de Torrejón (hacia 1575–1602).
  2. Escudo Carvajal-Manrique en el ángulo de la torre.
  3. Ventana trífora con balconada: creación de Francisco Mirón en la reforma de 1912.
  4. Portada gótica de arco apuntado con arquivoltas, posiblemente del siglo XIV. Mirón la desplazó ligeramente hacia la izquierda.
  5. Los dos leones que custodian la puerta, conservados por deseo expreso del propietario.
  6. Pequeñas ventanas oculares del último piso, reubicadas en la reforma.
  7. Torre suroeste, la primitiva de los Monroy. En su planta baja durmieron Fernando el Católico y san Pedro de Alcántara. Se desmontó entre 1912 y 1920.
Alzado esquemático de la fachada a la plaza de San Nicolás, sin escala. Dibujo interpretativo a partir de las fotografías actuales y de la investigación de Juan Rebollo Bote.

Dos torres y un cuerpo que las une

El edificio fue, en origen, dos casas torreadas unidas por un cuerpo horizontal de tres alturas, con las torres de planta rectangular en los extremos. La fachada es de sillería de granito, de sillares pequeños e hiladas desiguales, y se abre a la plaza de San Nicolás. Por detrás tuvo jardín principal, un portal «que forma bóveda y arcos», huerta, cenador y un corral llamado «de la noria», regados con el agua sobrante del caño de San Nicolás. Sobre parte de esos jardines se levantaron en el siglo XIX las casas de la calle Blanca.

Vista general de la fachada de granito de la Casa de las Dos Torres desde la plaza
La fachada desde la plaza. A la derecha, donde hoy termina el edificio, se alzaba la torre suroeste. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024

Lo que queda de la casa medieval

La portada y los leones

Es la pieza más antigua a la vista. Arco apuntado con arquivoltas sobre columnillas, de tradición todavía románica, que Rebollo Bote lleva al siglo XIV y las guías municipales al XIII. La flanquean dos leones en medio relieve, con las melenas estilizadas, que quizá sean de la misma época. Según Díaz Coronado, fue el dueño, «caballero chapado a la antigua», quien impuso en 1912 que se respetaran. La portada no está en su sitio original: Mirón la desplazó algo hacia la izquierda. Estuvo más cerca de la torre derribada.

Portada gótica de arco apuntado con arquivoltas y dos leones de piedra a los lados
Portada primitiva, reubicada respecto a su posición original. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024

La torre norte

La que sigue en pie hace esquina con la calle Blanca. En la cara sur, una hilera de sillares esquinados delata que la torre primitiva era más pequeña que la base actual y que fue ampliada, seguramente ya por los Carvajal. En sus ángulos lleva los escudos de Francisco de Carvajal y Manrique, VI señor y I conde de Torrejón, del último cuarto del siglo XVI. En el grabado de 1573 las dos torres aparecen rematadas con cúpulas y veletas en forma de cruz.

La torre norte de la Casa de las Dos Torres vista desde abajo
La torre norte. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024
La torre norte vista desde la calle Blanca, entre casas enlucidas
La torre desde la calle Blanca. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024

La torre que falta

La torre suroeste era la de los Monroy. En su planta baja estaba la sala más señalada de la casa, de 6,30 por 6 metros y 4,25 de altura, donde durmieron el rey y el santo. De ella quedan el arranque del muro, visible desde el callejón de Podadores, y un tiro de chimenea en la última planta.

Muro de sillería donde arrancaba la torre desmontada
Restos de la torre desmontada, desde el callejón de Podadores. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024

Heráldica

Los escudos son el mejor calendario de la fachada. Sobre la puerta de los Monroy estuvo su blasón, sustituido por el de los Carvajal en la segunda mitad del siglo XV.

Monroy

Cuartelado: castillo de oro en campo de gules, y veros de plata y azur. Ya no está en la fachada.

Carvajal primitivo

De oro, banda de sable. Tres pequeños escudos sin bordura, los más antiguos, de tiempos del II señor.

Carvajal con bordura

Desde el siglo XVI los placentinos añaden bordura de plata con hojas de encina, quizá a raíz de las aspiraciones papales del cardenal.

Hay además un escudo Carvajal-Salazar, del IV o V señor, y otro Carvajal-Manrique de Lara, del I conde. Las fotografías anteriores a 1912 muestran tres blasones, uno sobre la puerta y dos sobre ventanas del primer piso, que Mirón recolocó: uno quedó sobre la ventana bífora del balcón y otro en la planta baja, abrazado por un arco neogótico.

Pequeño escudo con banda enmarcado por un arco neogótico
Escudo primitivo de los Carvajal, reubicado y enmarcado por Mirón. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024
Cornisa dentada, pequeñas ventanas circulares y escudo en lo alto de la fachada
Coronamiento, ventanas oculares y escudo Carvajal. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024

La fachada de 1912

Las casas-fuerte de la nobleza extremeña bajomedieval eran austeras: un escudo, alguna ventana pequeña, una torre. Así era esta hasta que Francisco Mirón «abrió ventanas y balcones donde convino». En un alarde de simetría repartió más de veinte vanos neogóticos, simples, dobles y triples, colocó una balconada sobre la portada y una ventana trífora coronada por un escudo de su invención. La historiadora Montaña Domínguez lo describe como «un idílico palacio medieval, con ventanas ojivales y emblemas heráldicos imaginados, propio de ambientes cinematográficos».

Es un falso histórico, pero honesto en sus materiales. Molduras, escudos y relieves nuevos son de hormigón, y los vuelos llevan vigas de hierro, lo que permite distinguirlos de la piedra antigua. Mirón se tenía por «el primer constructor de obras de hormigón armado» de Extremadura. La historia completa de la reforma.

Ventana trífora neogótica con escudo
Ventana trífora, creación de Mirón. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024
Ventanas bíforas y balcón de la fachada
Ventanas bíforas y balconada. Foto: Juan Rebollo Bote, 2024

El interior

La ocupación francesa de 1809 se llevó casi toda la estructura interior. Sobreviven el zaguán y la escalera, con una balaustrada de piedra del siglo XVI a la que ha habido que reponer tres o cuatro balaustres; muros de sillería con antiguos pasos cegados entre estancias, algunos a media altura, que hacen pensar en una bodega o caballeriza semisubterránea; una marca de cantero en forma de Y invertida; y, en la planta alta, cerchas de madera de castaño. La rehabilitación deja a la vista parte de esos muros como testimonio.

La placa turística de la plaza menciona también una solana renacentista en el lado meridional, con capiteles historiados, obra de los Carvajal.

Cómo fue: una hipótesis

Rebollo Bote propone esta secuencia. La casa de los Monroy ocuparía desde la torre desaparecida hasta, más o menos, el saliente donde hoy está la ventana trífora, con la puerta más a la derecha que ahora y un zaguán del que arrancaba, a la izquierda, la escalera. Los Carvajal respetarían esa estructura y actuarían sobre todo en el tramo que la unía con la nueva torre, la que queda; de ahí la diferencia de altura en el coronamiento que se aprecia en las fotografías del siglo XIX. Arriba estarían las alcobas, comunicadas entre sí, y el último piso recibía luz por los pequeños óculos que Mirón reubicó. Ni en el XVII ni en el XVIII hubo obras de calado.

Detalle de una fotografía de 1870 con las dos torres sobre el caserío
Las dos torres en 1870. Detalle de una vista de Plasencia desde el Jerte.
Detalle de postal de hacia 1915 donde ya solo se ve una torre
Hacia la segunda década del siglo XX: una sola torre. Postal antigua, autor desconocido.

Piezas perdidas

Una gran chimenea del salón principal salió en carretas de bueyes hacia una casa de la familia en Fresnedoso. En 1995 se comunicó a Pedro Cordero que varios escudos y un barandal gótico de granito habían sido trasladados fuera de Extremadura. Entre ellos, uno con un unicornio amamantando a su cría, que Marceliano Sayans fotografió en 1961 en un jardín de la calle Blanca. Si sabes algo de estas piezas, escríbenos.

Glosario

Arquivolta
Cada una de las molduras concéntricas que decoran un arco abocinado.
Bífora, trífora
Ventana dividida en dos o en tres vanos por columnillas.
Bordura
Pieza heráldica que rodea el campo del escudo por el interior.
Casa-fuerte
Residencia nobiliaria urbana con elementos defensivos, propia de las luchas de bandos de los siglos XIV y XV.
Falso histórico
Reconstrucción que imita un estilo antiguo sin base documental.
Mayorazgo
Conjunto de bienes vinculados que se heredan íntegros, por lo común por el hijo mayor.
Veros
Esmalte heráldico formado por campanitas alternas de plata y azur.
Zaguán
Espacio cubierto de entrada, inmediato a la puerta de la calle.