h. 1300 – 1442
Los Monroy
Casa-fuerte de un linaje de frontera. La pierden cuando Juan II entrega Plasencia a los Zúñiga y ellos juran no volver.
La casa medievalLa casa señorial más antigua de Plasencia. La levantó hacia 1300 el abad Nuño Pérez de Monroy, fue palacio de los condes de Torrejón y en 1488 dio cama a Fernando el Católico. Tuvo dos torres durante seis siglos. Desde 1920 tiene una.
La casa ha seguido el vaivén de la ciudad, con momentos de esplendor y de declive. Cada época tiene un dueño y, en esta web, un color.
h. 1300 – 1442
Casa-fuerte de un linaje de frontera. La pierden cuando Juan II entrega Plasencia a los Zúñiga y ellos juran no volver.
La casa medieval1442 – 1602
Señores de Torrejón. Unen dos torres en un palacio, devuelven la ciudad a la Corona y hospedan a un rey y a un santo.
El palacio renacentista1602 – 1817
Los condes viven lejos. En 1809 es hospital de guerra y las tropas de Soult la dejan «reducida casi a solar».
El declive y la ruina1817 – hoy
Comprada en subasta, reformada en 1912 con fachada neogótica y una torre menos. Abandonada, y ahora recuperada.
La casa contemporáneaUn canciller de Castilla, una madre que cruzó a Portugal tras los asesinos de sus hijos, un cardenal que rozó la tiara, un rey y un santo que no usaba la cama.
La mandó labrar «para mi morada»
La tradición la hace nacer en la casa

Hijo de la casa: con toda probabilidad nació en ella

Se alojó en la casa del 20 al 27 de octubre de 1488
Se hospedó en la misma sala que el rey

Propietarios desde mediados del siglo XV hasta 1817
De la casa medieval quedan la portada apuntada con sus dos leones, la torre norte con los escudos de los Carvajal y un puñado de muros. Todo lo demás, las ventanas bíforas y tríforas, los balcones, el aire de palacio de cuento, lo imaginó en 1912 un maestro de obras de veinticuatro años.



Las fotografías anteriores a la reforma muestran una casa-fuerte austera: muro casi ciego, vanos mínimos, un escudo sobre la puerta. Mirón aseguró haberla reconstruido «justamente en su primitivo aspecto». No fue así, pero dejó una de las fachadas más reconocibles de Plasencia y, de paso, la primera obra con hormigón armado de Extremadura.


Porque tuvo dos hasta comienzos del siglo XX. La torre suroeste, la más antigua, se desmontó entre 1912 y 1920 durante la reforma dirigida por el maestro de obras Francisco Mirón, que aprovechó su piedra para rehacer la fachada. La que sigue en pie es la torre norte, junto a la calle Blanca.
Nuño Pérez de Monroy, abad de Santander y canciller de la reina María de Molina. En su testamento de 1326 la llama «las mis casas de Plasencia, que yo he y mandé labrar para mi morada».
Sí. Se alojó en la casa de Francisco de Carvajal, II señor de Torrejón, del 20 al 27 de octubre de 1488, cuando Plasencia volvió a la Corona. Durmió en la planta baja de la torre hoy desaparecida. En su segunda visita, en 1515, se hospedó en el alcázar.
Es lo que sostiene la tradición placentina, y es probable, porque era la residencia principal de sus padres, los señores de Monroy. Pero ningún documento de la época lo confirma.
No. La tradición dice que el seísmo de 1755 la agrietó, pero los informes de la época no registran daños graves en Plasencia. Lo que arruinó la casa fue la ocupación francesa de 1809, y la torre se desmontó por decisión de obra en 1912.
No. Es una propiedad particular de uso residencial y no admite visitas. La fachada, la portada gótica con sus leones y la torre se contemplan desde la plaza de San Nicolás, que es espacio público.
La casa cierra el lado suroriental de la plaza de San Nicolás, frente a la iglesia del mismo nombre y a un paso del palacio de Mirabel. Por detrás sale la calle Blanca, que baja a la catedral. Es una propiedad particular y no admite visitas; la fachada se ve desde la plaza.
Buscamos fotografías anteriores a 1920, recuerdos de quienes vivieron o estudiaron en la casa y la pista de las piezas que salieron de ella: una chimenea, un barandal gótico, un escudo con un unicornio.